Mujer viajando sola?

Te suena familiar?  Lo has hecho? Alguna mujer que conoces lo hace?

Yo lo hago, casi todo el tiempo.  Siempre lo he hecho.

Es que de por si a veces es complicado coincidir en fechas y lugares que visitar con tus amigos o tu familia, y si quieres viajar y conocer algún lugar, por qué quedarte esperando a que alguien esté disponible, por qué no programas tu viaje, compras tu pasaje y te vas?

Si, yo se que hay gente que no le gusta viajar sola (por alguna extraña razón que no comprendo), tal vez hay gente que tiene miedo de que algo le pase en el viaje y por eso no se atreve (pensar cosas negativas no ayuda), pero creo que eres capaz de viajar sola (solo también vale), si en verdad te lo propones.

De todos los viajes que hice, el 90% lo hice sola.  Descubrí que si me hospedo en un hostel es más probable que conozca gente y haga amigos con quien salir a pasear, tomar un tour, comer, salir a bailar o simplemente hablar y compartir historias y consejos.

Si viajo sola yo hago mi itinerario, voy a los sitios que quiero conocer, salgo a la hora que yo elijo, duermo hasta tarde si así lo quiero (siempre que no tenga un tour ya programado), decido si quedarme en la ciudad donde estoy o seguir viajando, voy a mi propio ritmo disfrutando de lo que encuentro.

También a veces me he sentido sola sin alguien al lado con quien compartir la experiencia que estoy teniendo, tengo que pedirle a extraños que me tomen fotos que no siempre salen como yo deseo, he comido sola, me he perdido y he tenido que pedir ayuda a cualquier transeúnte hasta con señas por no saber el idioma del país visitado.

Pero ahí está la aventura, los recuerdos, lo aprendido.  Mil historias, mil paisajes, mil personas y varios nuevos amigos que me acompañaron, me aconsejaron, me ayudaron o me hicieron enojar.

He viajado a varios países, muchas ciudades por avión, bus, auto (bla blar car es muy usado en Europa).  He dormido en hostels, habitaciones en casas compartidas (Airbnb es una buena opción), hoteles,  casas de amigos y familiares.  He dormido hasta en el aeropuerto abrazando mi maleta para que no se me pierda.  He hecho couchsurfing y he dormido en sofás y he hecho amigos.

Por supuesto hay que ser cuidadoso al viajar y no tomar riesgos innecesarios.  Siempre escuchar lo que las personas de la ciudad donde estas te aconsejan.  Es mejor no decirle a todo el mundo que vas conociendo que viajas sola, puedes decir que tus amigos están en el hospedaje esperando por ti.  Es mejor evitar caminar sola muy tarde por la noche, aunque en Europa descubrí que hay zonas muy seguras.  Siempre lleva contigo tu identificación y datos de alguien a quien contactar en caso de emergencia.  Es mejor comprar una simcard o habilitar el rooming de tu celular para poder usar las aplicaciones que más necesitas, como Google Maps.

Evita lugares que sean peligrosos o no amigables con mujeres solas y siempre infórmate del lugar al que vas antes de tu viaje.   Me gusta viajar sola pero no creo que viajaría sola a Egipto, o Marruecos; es más, me aconsejaron no hacerlo.

Hoy estoy escribiendo esta historia desde Boston a donde viajé con una amiga.  Esta vez mi experiencia es diferente a lo acostumbrado.

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Aprendiendo otro idioma

Soy peruana.  Soy latina, hablo español.

Aprendí el español sin darme cuenta, así como aprendemos nuestro primer lenguaje todos.

Mientras estaba en el colegio mi papá me hizo matricularme en un instituto para estudiar inglés porque en el colegio, a pesar de que teníamos clases de inglés, la enseñanza no era buena.

La verdad no recuerdo mis primeros meses en el IPCNA, pero si recuerdo que casi todos los adolescentes y postadolescentes de Arequipa estudiaban ahí, así que la vida social era parte del estudio; buena combinación.

Recuerdo que los días de matrícula pasaban películas en el pequeño auditorio que había.  Ahí vi Jurasic Park, El Piano, y tal vez alguna más que ya no recuerdo.

En el IPCNA conocí muy buenos amigos y una de mis mejores amigas hasta el día de hoy.  De todos los profesores, creo que solo había uno que nos hacia suspirar a todas, incluida a su novia.

Todos los meses por un poco más de 2 años, por espacio de 2 horas de lunes a viernes estudiaba inglés, creo que es imposible no aprenderlo con tantas horas de estudio acumuladas.

Lo que si me costaba era pensar en inglés y hablarlo, casi siempre traducía lo que quería decir del español al inglés antes de pronunciarlo, y me preguntaba si alguna vez podría por fin pensar en inglés.

La verdad es que si se puede, con mucha, mucha, mucha práctica.  Tal vez para otros es mas fácil.  A mí me costó un poco más.

Después no se me ocurrió estudiar otro idioma porque sentía que debía saber el inglés a la perfección antes de siquiera pensar en aprender otro idioma.

Este año, muchas, muchas lunas después y ya dominando el inglés (aún se me dificulta insultar en ingles cuando estoy molesta, como que me sale más fácil hacerlo en español), decidí aprender mi tercer idioma y elegí el portugués.

A ver, seguro que piensas que si hablas español entonces entender y hablar portugués es fácil, no?

Pues no, tal vez para algunos, pero en realidad, es más fácil para el que habla portugués entender español, y es más complicado al revés.

Si te contara que una vez estuve en el aeropuerto de Sao Paulo por casi 24 horas porque perdí mi vuelo por no entender ni jota de portugués (bueno ya te lo conté).

Creo que aprender portugués es mi revancha por esa mala experiencia.  Además, me gusta como suena y me gusta escuchar cuando la gente lo habla.

Tengo el tiempo, tengo las ganas, así que decidí empezar.

Tomo clases todos los sábados de 9am a 2pm.  Me levanto a las 6:30am para llegar a clases a las 9am porque el lugar donde estudio me queda lejos (aquí en Lima todo queda lejos y el tráfico empeora las cosas).

A las 9am estoy lista para empezar, a las 10am ya empiezo a dormirme y a ver el reloj esperando el break para comer algo.

Antes de la 1pm se me cierran los ojos.  Como me es difícil levantarme tan temprano tengo mucho sueño durante las clases.

A las 2pm soy como Pedro Picapiedra cuando escucha la campana.

Que si he aprendido? bueno, aún me falta.  Puedo leer en portugués aunque las palabras nuevas aún son difíciles, lo entiendo cuando lo escucho (siempre y cuando no hablen rápido), puedo escribir pequeños y fáciles párrafos, sé conjugar los verbos en presente y futuro pero los verbos irregulares aún me los tengo que aprender y todavía no pienso en portugués, pero por experiencia propia sé que me va a tomar un tiempo.

Que idioma vendrá después?

No lo sé, cuando pueda hablar pensando en portugués decidiré si quiero aprender un 4to idioma.

Cambio de carrera = Emprendimiento?

Hace 4 años decidí hacer un cambio en mi vida (si, uno más).  Mi trabajo no me gustaba ni me daba satisfacción, mi carrera no me apasionaba, la ciudad donde vivía se me hizo demasiado conocida, necesitaba aventurarme a vivir diferente y tomé una decisión.

Decidí dejar mi trabajo y hacer algo distinto, dejar mi zona de confort, empezar algo por mi cuenta, decidí aventurarme a emprender.

Pero no tenía la más mínima idea de cómo hacerlo, a quien preguntarle, que modelo seguir, que estudiar, como empezar.

Una amiga me recomendó un curso de emprendimiento online que había tomado hacia un par de años y que le había dado resultados, como el curso se daba en ingles me mude a USA a practicar más el idioma que había aprendido hacía muchos años y mientras tanto “definir” el plan a seguir.

2 años después me di cuenta que el curso que llevé no fue el más adecuado para mí.  En ese tiempo intenté encontrar “la idea” que me llevaría a crear un startup y volverme millonaria (sin ganar la Tinka), pero las ideas quedaron ahí, en mi mente y en algún papel.  No conocía una metodología que seguir pero sí encontré personas, que como yo, lo estaban intentando, que me apoyaron con mis sueños y me ayudaron a no rendirme hasta conseguir algo.

Y así fue como encontré un trabajo diferente, remoto (también le llaman trabajar desde casa), y las ganas de aprender sobre marketing.

Un año más tarde una amiga, que también se había decidido a emprender, y que ya tenía una idea en mente, me ofreció asociarnos para sacar el proyecto adelante.

Ella sí tenía una clara idea de cómo empezar, que camino seguir y que metodologías usar.

Empezamos leyendo “Disciplined Entrepreneurship- 24 Steps to a Successful Startup” de Bill Aulet quien es Managing Director del Martin Trust Center for MIT Entrepreneurship.  También pueden encontrar el curso online por EDX.

Este libro explica 24 pasos para crear un startup exitoso.  Segun Bill, el emprendimiento puede enseñarse y hacerse realidad siguiendo una serie de 24 pasos sin necesariamente tener una idea del todo definida o un problema ya identificado.

Para nosotras, el paso inicial fue definir una hipótesis en base a la idea que teníamos y definir el posible mercado, segmentarlo y entrevistar a las personas dentro de ese segmento para entender sus necesidades/dolencias y así validar la hipótesis que definimos o cambiarla.

Esto se hace con la finalidad de enfocarse en un mercado o nicho de mercado, encontrar perfiles de personas y definir si lo que nosotros creemos es la solución, es en verdad una solución para sus problemas o necesidades.  Si no lo es, no valdría la pena perder tiempo y dinero en desarrollar una solución que nadie va a comprar.

La herramienta que usamos como ayuda durante las entrevistas fue Design Thinking.

Design Thinking es un enfoque en el ser humano y en tener empatía con las personas (usuarios) para las cuales se hará un diseño y propone trabajar con prototipos antes de pasar a crear la solución definitiva.  Propone trabajar con multidisciplinariedad, colaboración y concreción de pensamientos y procesos para encontrar caminos que llevan a soluciones innovadoras.

El periodo de enfocarse en conocer a las personas y definir o encontrar sus problemas o necesidades no debe ser muy largo, hay que avanzar rápido y empezar a diseñar un prototipo de lo que será la posible solución.  Los prototipos pueden modificarse conforme se vayan validando con los usuarios hasta llegar al producto final.

Nosotras aún no terminamos esta etapa, aún no llegamos ni a la mitad de los 24 pasos, y conforme vayamos avanzando podré escribir un poco más sobre nuestro progreso.

Vendes eso que ya no quieres?

Cuantas veces he visto la publicidad sobre MercadoLibre, u Olx?

No lo sé, no las conté, pero te dan la oportunidad de vender eso que ya no quieres y la primera vez que lo hice fue con una cámara de fotos hace ya varios años atrás.

Publiqué mi anuncio, alguien contestó, pidió más detalle del producto (siempre lo hacen), y quedamos en encontrarnos en un centro comercial para hacer la transacción (que misterioso suena esto).

Me sentí confiada cuando vi que era una señora con su hija.  La señora revisó la cámara, me dio el dinero y listo, todo termino en menos de 5 minutos.

He escuchado historias de cómo han timado a gente con dinero falso, uno debe tener mucho cuidado cuando vende algo a un desconocido, porque aunque sea una señora, o señor, o joven, o la edad que tenga o como se vista, en este país – Perú – es muy difícil confiar en alguien que no conoces, me atrevo a decir que en otros países la historia es la misma.

Hasta el día de hoy he vendido varios artículos.  Algunos se venden más rápido que otros, pero eso sí, todo el mundo te pide rebaja.  Algunas personas te dicen que te cambian el artículo que estas vendiendo por algo que ellos tienen.  Si quisiera cambiarlo por algo no le pondría precio en primer lugar, no te parece?  Osea, MercadLibre y Olx son plataformas para vender y recibir dinero de la venta, no para intercambiar artículos como si fueran estampitas.

Algo que siempre he hecho es decirle al comprador que la entrega es en un supermercado o centro comercial, nunca en la calle.  Primero, me hace sentir más cómoda y tranquila, segundo, no creo que me vayan a dar dinero falso en esos lugares aunque podemos suponer que nada es seguro y siempre reviso el dinero que me dan.

Una recomendación, si la venta es por mucho dinero, cientos de soles o dólares o la moneda que uses, anda al banco.  Te puedes reunir con el comprador en la puerta del banco, enseñar el producto para que vean que funciona bien y el estado en que está y luego entran al banco para que la persona deposite el dinero en tu cuenta, así, estás más seguro que no te van a dar dinero falso.

Ahora, es más fácil vender artículos, pero ropa, y usada?   No es tan fácil.

He visto en Facebook que hay una página, tal vez varias, donde uno puedo vender ropa usada, por supuesto en buenas condiciones, como una buena casaca o un saco.  Ahora, cuanta gente en realidad lo compra?   Veo que los anuncios siguen ahí.

Estuve en Suecia el año pasado y la venta de ropa usada y zapatos es común, aclaro, en buenas condiciones, y la forma de pago es online y uno va a buscar la prenda a la casa del vendedor.  Aquí en Perú eso no aplica, alguien me puede explicar porque?

Tal vez porque tenemos tanta oferta de ropa que la encontramos en todos los lugares y a todos los precios?

Que hago con la ropa que compré, que usé 3 veces y no la usé más, la regalo sí, pero toda?

Sophia Amoruso, fundadora del gigante online de la moda Nasty Gal empezó su negocio vendiendo ropa usada “vintage” en USA hace varios años.  Si quieres ver la serie basada en esta historia mírala en Netflix – Girlboss.

Una vez fui a las Traperas, me pregunto si vendieron toda la ropa de 2da que tenían…

Qué hacer un sábado a la noche

Ayer mi amiga, Irma, me escribió para preguntarme que planes tenía para hoy sábado.  – Me quedo en casa – le dije, y me dijo para salir a tomar el té en un restaurante orgánico en Barranco junto con Magaly.

Acepté.

Hasta hace unos 3 años, los fines de semana buscaba donde salir a bailar, buscaba donde salir a tomar unos tragos con amigos, buscaba tener una cita y conocer a alguien que podría llegar a ser el hombre de vida.

En algún momento durante los últimos 3 años, no sé como, no sé exactamente cuando, no sé porque, cambié.

Ya no busco salir a bailar, aunque si me invitan a salir a bailar no digo que no, pero la mayoría de mis amigos (por no decir todos) ya no salen a bailar como cuando estábamos en nuestros 20s, ahora muchos están casados, con hijos y acostumbrados a otro ritmo de vida y los solteros, también como yo, en algún momento cambiaron.  No todos, pero la mayoría sí.

Ya no me muero por salir a bailar un viernes o sábado por la noche, ya no me muero por salir a tomar unos tragos con amigos o por conocer a alguien.

Prefiero estar calientita en mi casa, sin necesidad de buscar que ropa ponerme y como maquillarme y ver alguna película (seguro que en la tele no la encontraré), o leer algún libro.

Preferiría estar en la casa con mi pareja, comer algo o tomarnos un vino y ver una película, estar en la cama “lagarteando”, simplemente estar juntos en nuestra casa, pero claro primero tengo que encontrar el novio (ya llegará).

Es irónico, hace 10 años cuando vivía con mi ex, los fines de semana él quería estar en la casa descansando, viendo tele, pedir algo de comer, estar juntos los 2 mientras yo moría por salir a bailar, a comer, a tomar unos tragos y ver la forma de convencerlo;  por supuesto él se salía con la suya casi todo el tiempo mientras yo me aburría la mitad del tiempo.  Hoy, 10 años después, hubiéramos coincidido y nos hubiéramos quedado felices en casa y ambos lo hubiéramos disfrutado.

Parece que mientras uno se acerca más a los 40 cambia sin darse cuenta, o la vida te hace cambiar, no tengo la respuesta correcta, pero estoy en mi casa, calientita, con la pijama puesta, un sábado por la noche mientras escribo estas líneas.

Quien sabe donde estaré el próximo sábado por la noche, quizás en casa otra vez.

Yo trabajo desde casa, y tú?

Yo trabajo en casa.

No, no soy ama de casa, sino que hago mi trabajo desde casa o desde cualquier lugar con acceso a internet, pero no siempre fue así.

Cuando empecé a trabajar, hace muchos años atrás, ni siquiera se me hubiera cruzado por la cabeza que algo así se podía hacer, así que por muchos años trabajé en oficina como la mayoría de la gente.

La primera vez que me mudé a Argentina trabajé en IBM y una vez por semana, todo mi grupo (donde yo era la única mujer) podía trabajar desde casa, lo que significaba dormir más  y levantarme más tarde, no viajar en transporte público, trabajar en pijama y no verle la cara a nadie.  Lo malo era que tenía que cocinarme y yo aún estaba aprendiendo a cocinar, pero trabajar desde casa significaba un poco de ahorro y comodidad, y como era sólo una vez por semana no era aburrido.

Pero hoy, 2017, trabajar desde casa aún no es una práctica común.  No todos pueden hacerlo, no todos deben hacerlo, no todos son aptos porque hay personas que no tienen la experiencia ni la capacidad de organización necesaria para trabajar de esta manera y es por ello que se sienten más cómodos trabajando en la oficina.

Hoy la tecnología juega un papel importante rompiendo las barreras y poniendo a nuestra disposición una gran cantidad de herramientas que facilitan el trabajo remoto, pero claro, eso no se compara con tener a tu equipo a tu lado y poder preguntar algo en el momento en que lo necesites, o poder salir a almorzar con las personas con quienes trabajas, o que el día de tu cumpleaños ellos te lleven a almorzar (en Perú y Colombia se acostumbra).

Por supuesto que trabajar desde casa tiene sus pros y sus contras.

A mí me permite dormir más porque me cuesta mucho levantarme temprano, alistarme y viajar a la oficina y no necesito cambiarme, la computadora no me va a decir nada si empiezo a trabajar en pijamas, pero si tienes una video-llamada si hay necesidad de estar lista para salir frente a cámara.

No necesito “trasladarme” a la oficina y lidiar con el resto de millones de personas que hacen lo mismo y a la misma hora.  Puedo almorzar en mi casa y no tener que ir a buscar un restaurante donde almorzar y esperar a encontrar una mesa vacía por ser hora punta.

Si te organizas bien puedes trabajar las horas que necesites y salir y hacer las cosas que necesites, como ir al banco, ir al gimnasio o hacer compras.

Se puede trabajar desde cualquier lugar del mundo (siempre y cuando no haya necesidad de ir a la oficina durante la semana).

Si tu trabajo es por resultados o por objetivos tienes flexibilidad en tus horarios, da lo mismo trabajar un domingo o un lunes.

Los contras son que puede llegar a ser aburrido estar en tu casa todo el tiempo sin nadie con quien hablar o salir a almorzar o tomar un café.

Puedes estar trabajando, literalmente, todo el día si tienes alguna entrega importante o si tienes varias cosas que cubrir;  es muy fácil engancharse en lo que se está haciendo y perder la noción del tiempo porque si estás en tu casa no vas a sentir la necesidad de que sean las 6 para salir.

La comunicación con tus compañeros no siempre es fácil.   Tus amigos de la oficina no te van a celebrar el cumpleaños ese día.

Hay empleadores que le tienen miedo al trabajo desde casa y no permiten a sus trabajadores que lo hagan.  Lo he visto, me ha pasado.

Creo que eso es una costumbre que debe empezar a cambiar porque hay muchos tipos de  labores en muchas industrias que pueden hacerse desde casa.  Necesitamos darnos cuenta que trabajar desde casa puede ser beneficioso para la empresa y para el trabajador e ir probando modelos para ver lo que funciona mejor.

Yo trabajo desde casa hace bastante tiempo.  Uso mi laptop más que mi celular y la llevo en casi todos mis viajes, excepto durante las vacaciones cortas cuando necesito desconectarme de todo y de todos.

Después de 9 meses una nueva historia

Somos 3 hermanos y yo nací primero, pero eso no significa que todo lo hacemos en ese orden.  Mi hermano Kike (el del medio) se casó hace 2 años y de esa primera alegría ahora nos dio otra que demoró 9 meses en llegar: mi primer sobrino!

No recuerdo haber soñado con tener sobrinos, hasta que mi hermano me llamó cuando yo estaba en Suecia visitando a mi amiga Marita, y me dio la noticia de que él y su esposa iban a ser padres.

El es 4 años menor que yo y ya quería ser papá pero igual la sorpresa lo agarró de sorpresa, y a mi también.  Me contó que estaba manejando en la carretera, su esposa estaba con él;  él tenía sueño porque habían salido temprano así que llevaba un Redbull para mantenerse despierto (que disque da alas!), en eso su esposa le dio la noticia que estaba embarazada, y como por arte de magia se le quito el sueño!, esa mañana….

Mi sobrino nació hace 10 días y ahora si se les quitó el sueño, y por mucho tiempo.

Mis papás están felices, el sueño de ser abuelos se les hizo realidad.  Mi otro hermano está babeando por el bebe, porque él pudo conocerlo, en cambio yo aún no lo conozco, he visto sus fotos, lo he visto por video unos pocos minutos y ya compré mi pasaje para conocerlo en 2 meses. (gracias Cyber semana!)

Y por supuesto es hermoso! es un machito rosadito y saludable que aún no sabemos a quién se parece ni que color de ojos tendrá (es que los bebes cambian mientras crecen).  Ahora solo piensa (bueno en realidad aun no piensa) en tomar mucha, mucha leche, llorar siempre que algo no le gusta o tiene hambre o frio, y dormir (siempre que no tenga hambre claro).

9 meses me hizo esperar!, desde que me dieron la noticia quise conocerlo, cada semana estábamos al pendiente de como se sentía la mamá, si ya le estaba creciendo la barriga, si ya sabían el sexo, si ya pateaba, si se movía mucho o poco, si ya estaba en posición para nacer (3 días antes del parto se acomodó), porque parece que desde la barriga hace las cosas a su tiempo, pero mi hermano no vive en Lima como nosotros, entonces no los tenemos cerca para visitarlos como la mayoría de la gente hace cuando su familia y amigos tienen un bebe.

Cuantas veces fui a un hospital a visitar a mis amigas cuando dieron a luz (bueno en realidad no recuerdo cuantas veces, creo que pocas), pero tuve la oportunidad de vivir en la misma ciudad y poder ir a visitarlas, al hospital o a su casa y conocer al recién nacido (el nuevo heredero/a!), ver la emoción de los nuevos padres o los padres que repiten la emoción!, y claro la emoción es más grande si se trata de tu propia familia, de tu propia sangre, de tu propio hermana o hermano, pero la distancia no lo hace tan fácil y esta vez la emoción tendrá que esperar 2 meses.

Como mi hermano no vive cerca, no se cuantas veces podré ver a mi sobrino, no podremos verlo crecer todos los días, lo veremos más grande de vez en cuando, o de cuando en vez.

No podremos acostumbrarnos a él, ni él a nosotros porque cuando hay distancia de por medio se hace más difícil y más lento, aunque la tecnología ayuda, el video nos acerca y quien sabe tal vez algún día la distancia se acorte a unos cuantos metros o kilómetros en la misma ciudad.

Hasta que ese día llegue, seguiré mirando las fotos y videos, escuchando las historias, y contando los días para tomar un avión más y llegar a la tierra que lo vio nacer.